Sueño estar contigo caminando en las orillas del mar, en Máncora, Punta Sal o Zorritos, escuchando el reventar de los oleajes tan suaves que no hacen sino darnos melodías, que nos reciben al mojarnos nuestros pies, tu y yo tomados de la mano, caminando y dejando nuestras huellas de amor, ese amor que hemos visto nacer en las alturas, allá en la ciudad contemplada por nuestros ojos.
Sueño contigo, vestidos tu y yo en trajes blancos, tomados de la mano y sentir la espuma del reventar de las olas y el agua que moja nuestros pies, con ese ritmo de melodía y respirar las brisas del mar y contemplar el mar adentro lo infinito que es, como es infinito nuestro amor.
Sueño tu belleza, adornada tras de ti el color azulejo marino y de cómo las aves que recorren migrando y que se lanzan a la mar, como malabaristas que dan mensajes de alegría y festejo al vernos tomados de la mano.
Mi amor, contigo de la mano caminando en las orillas, en Máncora, en Punta Sal o en Zorritos donde antes estuve sin ti, pero contigo; contigo, pero sin ti… mi amor contigo es con la naturaleza porque quiero cuidarte, como cuidar la pureza del mar y de la flora que adornan las orillas de estas playas tan hermosas y que tu presencia no hacen sino confirmar con tu belleza la hermosura de estas playas.
Respirar, respirar ese aire que tu y yo necesitamos para fortalecer este amor nuestro tan puro y bello, respirar esa brisa del mar que se vuelven testigos de nuestro amor, respirar para conseguir la felicidad que anhelamos, ser nosotros mismos, ser tu y ser yo, con la libertad de querer hacer lo que queramos, lo que deseamos, lo que sentimos, y expresar sin condición, sino libre.




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