martes, 15 de marzo de 2011

RECUERDOS DE UN HERMOSO VIAJE....

Tu amor me deslumbra en cada momento al recordarte, mi vida se llena de tantas emociones que en tus recuerdos me interpretan tan solo la frase “te amo”…
Cuántos momentos lo que tú y yo vivimos, y no me canso de repetirlo, lo que vivimos la experiencia a solas, en la intimidad en los momentos que compartimos nuestras vidas, contemplando el Sol en la playa al atardecer deseándonos, renovándonos la promesa del amor. Amor, el Sol sale para ti, te brilla para ti, como aquella tarde que el astro trazaba el camino con su luz, ese camino que te presenta hacia la felicidad, que hermosa tarde, ¿verdad? Las olas se calmaban, las aves se preparaban para corear con sus melodías, y la brisa perfumaba la playa y el Sol pareciera que quería decir:   “preparen el camino de mi luz que será la luz de este amor en las aguas”…
Qué momentos en que tú y yo tomado de las manos y caminar por estas calles y la plaza, conversar, abrazarnos, besarnos y reírnos de felicidad en la noche…
Qué momentos en que tú y yo dormimos juntos hasta el amanecer, haciendo el verdadero amor, construyendo con nuestros cuerpos esa felicidad y emoción de entregarnos mutuamente, en el placer sentimos la dicha de la bendición.
Nuestras caricias, nuestros cariños, la ternura eran parte de esa fabulosa emoción llamada amor…
Y tú, te veías tan hermosa, tan bella que no se me entraba palabra alguna para alabarte y adorarte te veía bañarte, te veía desnuda, te veía con tus bonitos vestidos, te veías tan bella para mí, me sentí tan privilegiado de caminar contigo, me sentí tan dichoso de estar de la mano contigo, me sentí tan ser que me diste ese sentido de la vida que se llama felicidad.
Tú mi amor  me diste lo que tanto he añorado lo que he querido siempre, encontré en ti este sentimiento tan profundo tan amor que me llena de lágrimas con solo recordarte y pensarte, porque pensarte es sentirte, recordarte es vivir que estás a mi lado, imaginarte es que estoy con la verdadera mujer que amo y que daría mi vida por ti….
Así es, quiero dar la vida por ti porque por ti me diste y me llenaste todo ese vacío que no quiero volver, te amo tanto, te amo tanto que no sé qué haría si  tan solo no te viera, pues cada minuto, cada segundo, cada hora, cada día, se convierte en interminables momentos de de eternidad y angustia por verte.
Mi niña bonita, mi reina, mi dichosa mujer de encantos y dulce belleza mía, ya no tengo palabras más que me queda tan solo contemplarte y mirarte a tus ojos, no quiero perderte, no me abandones, ni cambies como eres, te acepto tal como eres y me siento tan enamorado, quiero darte tanto amor a cambio de nada, me gana a veces la angustia de tan solo no verte un  día, ¡¡¡cómo te amo mi amor de toda la vida!!! Pues en ti tengo mi esperanza porque eres para siempre hasta que la vida se me acabe…
Te amo por siempre y para siempre...

lunes, 14 de marzo de 2011

CUANDO SE OCULTA EL SOL...

Amor, mi promesa esta ahí con el sol que es testigo de seguite amando hasta mi muerte porque tu me llenaste de vida, me das sentido a todo esto,
Amor mi compromisio es que tu y yo lleguemos a la cima de la felicidad lucharé por ella y nadie nos impedirá seguir esta senda es el camino que debemos seguir.
Te amo con toda el alma......

UNA HERMOSA LUNA DE MIEL

Una hermosa luna de miel en la que pasámos dias tan maravillosos vimos contemplar al Sol, confirmando como el astro te brilla para ti, fijando el camino de luz, amor que bonito lo que hemos vivido tu y yo y nos sentimos tan enamorados, nos amamos tanto que nunca olvidaremos estos momentos


Estamos enamorados:


martes, 8 de marzo de 2011

viernes, 4 de marzo de 2011

RECUERDALO SIEMPRE

Recuerda siempre nuestros momentos tan hermosos eso nos sostiene y nos da tanta vida y sentido a nuestras existencias,
Amor sin ti esto no existiría todo lo tan bello que tu y yo estamos construyendo en nuestros sentimientos solo cabe el amor que vivimos,
¿Qué hace que tu y yo sigamos en esta senda tan hermosa? nada más de lo que sentimos a pesar de la distancia pero tú estas ahí, a pesar de la cercanía me alimentas con tus ojos y tus miradas, los besos y caricias me llena el alma.
Te amo mi reina, mi niña bonita para siempre....

BENDITA TU ERES POR SIEMPRE Y DIOS NOS PUSO EN EL CAMINO

Asi es esa canción en cuya letra nos dice mucho de cuando nos encontramos y el amor que descubrimos tu y yo....para siempre.

UNA CANCIÓN PARA RECORDAR HACE CUATRO MESES

Amor recuerdas cuando estuvimos en las alturas una noche del 25 de octubre del 2010, la pasámos tan bien que las emociones nos embargaron brindando con vino y bailando en algo esa canción del El Arroyito ahi te envio para que lo recuerdes mi amor.

viernes, 21 de enero de 2011

LA NIÑA Y EL ÁRBOL

A Silvia
En el jardín de la casa había un árbol muy hermoso, de amplias y cortas ramas de cuyos troncos formaban como una posada; era hermoso e imponente, que estaba ubicado en un rincón de un amplio jardín. Era un árbol de Higo cuya formación en sus ramas daba la apariencia de querer brindar un mensaje: abrazar y amar. Era una mañana que llegaba y se asentaba una familia y había una criatura que cada vez tomaba uso de sus propias razones que veía un mundo desconcertado y caótico sin tranquilidad, ni paz. Mirar por la ventana hacia la calle era ver lo desordenado y el ruido ensordecedor de los buses y la gente. Mirar al árbol era ver la tranquilidad y paz contagiante que le atraía. Al pie del árbol había una gran piedra en forma cuadrada, que bien le podía servir a aquella niña para subir y trepar al árbol con suma facilidad y así iniciar su acercamiento, tocar y jugar; o buscar que comunicarse de la manera más amena posible ¿comunicar? ¿Cómo? Aunque el árbol estaba más a la espera de que pueda ser posada para una niña de quién recién veía y apreciaba lo que la naturaleza le daba y jugar con su perrito a quien llamaba  “Chiki”, ese gracioso animalito peludo que entretenía jugando con la niña.

La niña era una solitaria criatura, sus ojos veía tan solo lo que la realidad a su alrededor le mostraba, cosas, comedor, un televisor apagado, una radio, muebles, aparadores. En sus ojos la niña buscaba dónde jugar con “Chiki” y acobijarse en medio de su soledad; no tenía a nadie, sus padres estaban concentrados en otros quehaceres domésticos y de trabajo, que no le daban tiempo para jugar con la niña y menos atenderla en sus inquietudes; pues le quedaba aferrarse a aquel árbol que plantado en el jardín, lo acogía y esperaba con su silencio, a veces estaba postrada y descansando con “Chiki” bajo la sombra del árbol. Un silencio que la veía en las mañanas, en el atardecer y en la noche.
Buena parte del día, la niña vivía sola y “Chiki” a su lado, pero en su mundo buscaba llenar sus imaginaciones en fantasía en su dulce inocencia y de sus juegos. Con “Chiki” jugaba el perrito peludo y saltarín que en algún momento se colgó en alguna rama y que la niña subió para rescatarlo y evitar que se cayera; pero el árbol estaba allí que lo quería cobijar, y la contemplaba, la cuidaba en quietud y silencio.
Aquellos grandes troncos que adornaban al árbol tenían la forma de una pequeña posada para cuando la niña cansada de jugar con “Chiki” pudiera descansar, para así, sentir la tranquilidad mediante el aroma que emitía el árbol, aspiraba ese perfume que le hacía sentir como un ángel que volaba y se desvanecía en el vacío en medio de su propia tranquilidad y paz. Para el árbol, era la felicidad de que en su silencio y contemplación también no estaba solo, pues la niña en su inocencia abrazaba y respiraba ese perfume del árbol, ese aroma que le daba la paz.

La niña en los días siguientes despierta para jugar, y la niña vivía en medio de la aroma que alegraba sus momentos, su rostro angelical iluminaba como una luciérnaga que el árbol cuidaba de ella, la cobijaba, la abrazaba con sus ramas: yo estoy aquí a tu lado y contigo…
Para el árbol, sentía que la niña le pertenecía pero estaba lejos; muy lejos, al fin y al cabo soy un árbol, soy duro con mis ramas pero con mi aroma derrocho mi alma y amor a esa niña; lo que hago es acogerla para abrazarla, el amor estaba muy lejos, pero muy lejos de mí, quería decir el árbol.
La niña jugaba y jugaba con su perrito “Chiki” tan saltarín que transmitía su alegría, reía y olía ese perfume del árbol que le hacía más contenta, pero esperando hasta cuando vea en el lejano camino la luz de que ese alguien se acerque, ¿seré yo?, adivinaba el árbol. Puedo serlo, tendría que convertirme en humano pero ¿cómo dejar de ser árbol? El árbol se hacía preguntas, acaso pensando y creyendo en una reencarnación de árbol a ser humano, pero ¿cómo? si siempre seré árbol hasta que me duren mis ramas y troncos a no ser que alguien me corte para siempre y deje de existir. No sé cómo puedo vivir plantado en medio del árido terral apenas doy hojas; mas no frutos, mis pares fueron cortados porque daban frutas y traían moscas e insectos, y tan solo me dejaron aquí solo, muy solo que me he acostumbrado a ver cómo crece este bosque y ahora en cemento, desde que era un campo lleno de bosques frutos, plantas, a casas y edificios, no veo tierra sino pavimentos y veredas.
Entre la niña y el árbol había mucho diálogo en el silencio a través de su sonrisa, y el árbol a través de su firme plantón, pero que le decía mucho en su contemplación: yo estoy aquí y a tu lado para cuidarte y darte mi alma en aroma, para que te alegres… No te sientas sola, no hay soledad para ti, estoy yo ahí para alegrarte y darte todo hasta que se me agote. La niña vivía su paz, su mundo.
¿Cómo estas mi querido árbol? Mira a mi “Chiki” como salta, quiere jugar también contigo mi querido árbol, ¿Cómo dormiste? Tienes un olor tan dulce y agradable, me gusta estar contigo porque me das alegría y paz, dice la niña. Quiero que tú me abraces, no quiero estar solita, ¡tengo miedo!, abrázame, le pedía la niña al árbol. El árbol en su impotencia estaba como es, quieto pero por dentro lloraba, en su impotencia, tanto así que brotaba en sus troncos lágrimas de que algo iba a pasar con él. Pues lo presentía pero no lo quería, no soportaba estar plantado, quiere ser como ellos, un ser humano creía en convertirse en hombre acaso.
La niña en su inocencia e ingenuidad le decía y le repetía que quería estar a su lado, a dormir en las ramas junto con su perrito “Chiki” que la naturaleza le había preparado para ella. Aquella vez dormitó como si fuera una avecita en su nido y durmió, se le veía como una angelita que posaba después de su vuelo. En medio de su sueño la niña decía no tengo a nadie solo a ti, porque en ti respiro mi paz, con mi soledad estoy acompañada, porque tengo la esperanza en ti, mi querido árbol te veré en carne y hueso en el futuro…
Al día siguiente, su papá decidió tirarse abajo el árbol, porque era un estorbo y que quería ocupar este espacio, el árbol veía que se acercaba un hombre con una sierra eléctrica y esperaba el momento de ser cortado, “Chiki” comienza a ladrar como que avisando a la niña de lo que va a suceder, al escuchar el motor de la sierra, despierta de manera repentina y se dirige a la ventana de su dormitorio; el árbol mira en su silencio como despidiéndose, adiós niña, adiós mi niña bonita, espero verte en el futuro como ser humano, cuídate mucho, tú no estás sola  yo siempre estaré a tu lado, siempre con mi aroma, tú me recordarás y estaré a tu lado por siempre, adiós mi niña bonita…En ese instante era cortado con la sierra y la niña gritaba, ¡no, no, no, no! ¡Papá! ¡No, no, no!- ¿Qué pasa?-le decía su papá, ¡por qué hiciste eso! ¡¿Por qué?! Era mi única compañía, era quien me cuidaba y protegía ¡porqué lo hiciste!, su papá se quedó sorprendido por la reacción de la niña y el constante ladrido de “Chiki” no entendía por qué reaccionaba de esta manera. Ya no está el árbol ha sido cortado su tronco ha sido sacado desde su raíz y la niña suelta en llanto, se volvió a quedar sola como una viuda del árbol, “Chiki” también apenado acompaña a la niña, tan solo le queda sus más bellos recuerdos de que el árbol la protegía y cuidaba…


martes, 18 de enero de 2011

MI SENTIDO DE VIVIR ESTÁ EN NUESTROS RECUERDOS MARAVILLOSOS

Me sostengo en aquellos momentos inolvidables que me hacen sentir tan vivo y con el ánimo de seguir adelante...
Tú mi amor de mis sueños, aquella niña que te veía con la dulzura característica tan angelical de siempre, me diste el amor y llenaste ese vacío en mí.
Tus detalles tan hermosos que me hicistes alegrar y sonreir, ¡vi la felicidad, esa felicidad que tanto añoraba que tu me regalastes!!.
Cuántos momentos tan dichosos que finalmente vamos construyendo ese edificio hecho de corazones en donde tu y yo podamos cobijarnos para abrazarnos y besarnos sin cansancio.
Quiero vivir contigo, quiero nacer contigo en esta nueva vida que empezamos, quiero correr hacia ti, quiero gritar tu nombre, quiero llevarte de la mano hacia los sitios mas bellos que te hacen bella a ti, quiero estar contigo por siempre.